FOCAZSUM: Crédito y flexibilidad en normas de calidad para reactivar la producción campesina de Manabí

 George Marcillo, presidente FOCAZSUM. Fotografía: Marie Fillatre. Jun/2016

 

Desde el Monitoreo Tierras hemos decidido realizar una serie de reportajes que den cuenta de los impactos del terremoto del 16 de abril sobre el sector campesino, este seguimiento lo ha emprendido el ‬SIPAE, en colaboración de FEPP, ECOLEX e ILC-ALC, en el marco de la ENI Ecuador.

 

Gracias al apoyo del Grupo Social FEPP – Manabí, en el cantón Jipijapa conocimos la experiencia organizativa de la Federación de Organizaciones Campesinas de la Zona Sur de Manabí FOCAZSUM, la cual agrupa a 12 organizaciones de base. Después del 16 de abril los temas que han tomado mayor relevancia para ellos, según lo conversamos con su presidente, George Marcillo, son el acceso al crédito, varias dificultades con normas de calidad para la comercialización y procesamiento de sus productos, la disminución del trabajo, y su poca capacidad productiva debido que la zona es poco húmeda. A continuación resumimos lo que nos contó.

 

Poseen un centro de acopio y una planta de producción; con el maíz duro –que es su principal producto- elaboran balanceados y a su café han empezado a darle valor agregado, aunque al carecer de una marca registrada, debido a las dificultades en el cumplimiento de normas de calidad, tienen problemas para ampliar su comercialización.

 

 Planta procesadora FOCAZSUM. Fotografía: Marie Fillatre. Jun/2016

 

Según nos cuenta, después del sismo en el sector han existido daños que no han sido tan graves. Sin embargo, la situación del terremoto fue sumamente dura –nos comenta- porque aun teniendo sus productos cosechados varias empresas a las que los vendían estaban colapsadas, y las que no lo estaban mantenían su lógica de control de calidad. “Lo que nos falta es la parte económica para poder comprar toda la producción del campo,” nos dice. Para conseguir precio justo en sus productos han flexibilizado sus criterios de acopio. Han accedido a un crédito bancario, que les posibilita el acopio de la producción de maíz que van cosechando flexibilizando sus estándares, lo cual ha sido una ventaja que les permite sustentar en parte la economía campesina.

 

“En el invierno al no haber maíz, el maíz sube, ahora con la nueva cosecha el precio baja, por eso nosotros para que el campesino venda sus producto en buenas condiciones económicas estamos como referentes, nosotros le compramos a un precio real, nosotros subimos el precio y los intermediarios también tienen que subir porque de lo contrario no van allá”, nos comenta. Acota que ahora algunas empresas también compran su producción sin mayor control de impurezas. “Cuando hablamos de una necesidad económica, no solo es de crédito, el trabajo a escaseado un poco. Si nosotros no tenemos plata para comprar el producto al campesino, ¿Quién le compra? Y si le compran es como a algo malo. Nosotros como institución debemos estar más allá del gobierno o el Estado, necesitamos que las instituciones públicas nos ayuden para nosotros poder ayudar a la sociedad. [Que no se hayan caído las casas] es una parte, la parte económica es otra parte, si no hay trabajo es sumamente duro,” ademas plantea.

 

Según nos cuenta, el gobierno estableció medidas para controlar la especulación de precios después del terremoto, habrían productos que si han subido su precio pero no mucho, “parece que hay un control muy estricto, y la gente está acatando,” nos dice.

 

“En nuestra zona tenemos el problema del agua, aquí es seco, en invierno se produce maíz, frejol, zapallo, pero ahora ya no se puede sembrar, si tuviéramos agua, como en otros sectores, las gente estaría cogiendo el maíz y sembrando otra vez” tambien nos cuenta.

 

Para conocer más sobre los testimonios y hallazgos que vayamos obteniendo síguenos en nuestra página web y redes sociales, a través del hashtag:

#SismoenlosCampesinos

 

 

 

 

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