¿Qué Ley de Tierras nos ofrece el gobierno y que Ley de Tierras planteamos las organizaciones en el año 2012? Luis Andrango (PARTE I)

21/06/2015

Desde enero de 2014, el Observatorio del Cambio Rural ha posicionado el debate de Ley de Tierras entre las organizaciones sociales, estudiantes de diversas universidades, ong´s y diversos sectores académicos.

 

La segunda de nuestra serie de entrevistas, como aporte para el debate de Ley de Tierras, fue realizada a Luis Andrango. Queremos seguir en la discusión agraria desde las voces de los principales actores en propuestas de ley y dirigentes sociales en espacios donde el debate ha tenido importantes y valiosos aportes. Ésta es la primera parte de la entrevista en profundidad realizada por nuestro equipo de comunicación OCARU al expresidente de la FENOCIN Nacional. 

 

En esta ocasión, Luis Andrango nos recibe en la Universidad Andina Simón Bolívar para charlar y ver el estado de la discusión de Ley de Tierras y la consulta prelegislativa en el Ecuador. 

 

Luis es un joven indígena de la Turucu Eloy Alfaro del Cantón Cotacachi, de la Provincia de Imbabura. Es el expresidente de la FENOCIN (Federación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras), una organización que trabaja temas agrarios en el Ecuador. Dos años estuvo al frente de la secretaría operativa de la Cloc Vía Campesina a nivel de Latinoamérica; actualmente, cumple un papel en la Universidad Andina dentro del taller de estudios agrarios que se está conformando y actúa en calidad de Coordinador del Socialismo Revolucionario en el Ecuador.

 

OCARU: ¿Cuál ha sido el proceso de discusión alrededor de la Ley de Tierras en el Ecuador?

 

Luis Andrango: El nuestro es uno de los países donde el movimiento campesino, indígena y popular, en general, se consolidó en relación a la lucha por la reforma agraria. Hemos tenido dos grandes procesos de discusión y debates sobre la necesidad de una reforma agraria: en el 64 y en el 73. En el año 2008, en el marco de la creación de una nueva Constitución, las organizaciones campesinas e indígenas del Ecuador empiezan a exigir constitucionalizar este gran planteamiento que es la soberanía alimentaria; de tal forma y como resultado de un proceso fuerte de movilización, de participación, de influencia y de incidencia de las organizaciones campesinas en la política nacional. A partir de este momento, las organizaciones acuñaron la consigna: "no hay soberanía alimentaria sin revolución agraria, sin reforma agraria". De esta forma, se planteaba que era necesario tocar las estructuras fundamentales que han llevado a que el campo se empobrezca, a que no tenga condiciones de vida digna y a que si no se cambian esas estructuras generales en el campo, no va a ser posible la consolidación de la soberanía alimentaria. Desde esa perspectiva, dichas organizaciones empiezan a plantear no solo la soberanía alimentaria como un derecho, sino la necesidad de un proceso serio de combate al latifundio, al acaparamiento de la tierra, pasando por un proceso de reforma agraria integral.

 

OCARU: ¿Qué piensas sobre la discusión de Ley de Tierras que se ha dado en los últimos dos años? sobre todo cuando, discursivamente, se dice que ya no hay concentración de tierras y que, en la ley que propone la Asamblea Nacional la Comisión de Soberanía Alimentaria conste que uno de los problemas principales es la capacitación o la improductividad de los predios, excluyendo el tema de la concentración.

 

Luis Andrango: Es necesario tener claro de dónde parte el debate alrededor de una Ley de Tierras y Territorios acá en el Ecuador. El gobierno no propuso la necesidad de una Ley de Tierras; fueron las organizaciones quienes obligaron, a través de una iniciativa popular normativa presentada en marzo de 2012 con 44.000 firmas de respaldo al Consejo Electoral, a la discusión de la Ley de Tierras por parte de la Asamblea Nacional.

 

En ese sentido es importante la pregunta ¿qué Ley de Tierras nos ofrece el gobierno y qué Ley de Tierras planteamos las organizaciones en el año 2012? Cuando se debaten los contenidos, precisamente hay una diferencia de lectura de la problemática del tema de la tierra.

 

Para las organizaciones existen cinco grandes problemas que una Ley de Tierras tiene que enfrentar:

 

El primero y principal problema sigue siendo la concentración de tierras en pocas manos ya que desde la Constitución en el Ecuador se prohíbe el latifundio y acaparamiento de la tierra como respuesta. Para nosotros, la ley debería empezar definiendo qué entendemos por latifundio y acaparamiento de la tierra, siguiendo la Constitución.

 

El segundo problema que nosotros identificamos no tiene que vers sólo con la concentración de la tierra sino con la renta de la tierra que se está generando. Dicho proceso nos ha hecho comprender a las organizaciones que la reforma agraria, pensada únicamente como redistribución de tierra para los campesinos, no resuelve el problema de la pobreza ni la exclusión en el campo. Comienzan a darse nuevas formas de explotación en el campo que tienen que ver, incluso, con campesinos que tienen tierras, pero que su riqueza, su generación de recursos, pasa a migrar a las empresas que se están lucrando del campo. Por ello, esta lógica de cadenas productivas y de negocios inclusivos son las nuevas formas de explotación en el campo. Probablemente, los campesinos tienen la tierra pero su trabajo y la riqueza que producen están siendo acaparados por las empresas que viven del agronegocio en la actualidad.


Un tercer problema es precisamente el modelo agrario y una Ley de Tierras que no combata el modelo agrario que promueve el monocultivo y el agronegocio. Con ello vienen los efectos concretos: la pérdida de la biodiversidad, la concentración de la tierra en pocas manos, el envenenamiento de la tierra, una agricultura sin agricultores. Esta ley también tiene que enfrentar qué modelo productivo tiene que definirse en el Ecuador. En la Constitución se habla de que la vía agraria, definida por los ecuatorianos en 2008, es la de la soberanía alimentaria, no la del agronegocio. Los problemas que tendría que enfrentar el gobierno tienen que ver con los niveles de productividad en el campo; nosotros vemos que no es un problema de elevar los márgenes de productividad de alimentos en el campo, pero, lastimosamente, la concepción del gobierno se sigue basando en que es un problema de desequilibrio entre oferta de demanda de alimentos.

 

Un cuarto problema reside en la fertilidad de la tierra; en este sentido vemos que éste es el gobierno que, desde el 2006, ha incrementado en un 300% la importación de agroquímicos. Se trata de un problema real de la agricultura pero no es tan significativo enfrentarlo directamente desde el actual modelo de producción  ya que el monocultivo y el agronegocio son responsables de la pérdida de fertilidad y de biodiversidad.

 

Fuente: http://ocaru.org.ec/index.php/en-los-territorios/entrevistas-y-testimonios/item/5625-que-ley-de-tierras-nos-ofrece-el-gobierno-y-que-ley-de-tierras-planteamos-las-organizaciones-en-el-ano-2012

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